La idea de hacer ésta propuesta nace a raíz de la instalación de un par de sofás y un microondas. No suena muy mágico, ni siquiera original. Pero fué así. El comentario fue que ya que teníamos éstas comodidades bien podría venir alguien a  disfrutar ellas. Así que poco después llegando a la conclusión de que era una buena idea, sólo faltó añadir el concepto redes sociales que nos tiene encandilados -aunque con cierto recelo, por aquello de no saber quién te observa-y ya teníamos la idea al punto. Lo mejor de todo no es la idea, si no el resultado que ha producido en nuestras vidas. Hemos tenido que reestructurar los ensayos y adaptarlos para poder incluir ésta propuesta y que nos permita seguir el curso musical del grupo. Así que el tocar el repertorio con gente que te observa detenidamente se convierte en un concierto. Privado, sí, pero no deja de ser un concierto al fin y al cabo. Así que sin querer nos encontramos con que estamos haciendo más conciertos ahora que en los 6 años que llevamos tocando. Y eso nos hace rodar un poco más y mejor, y nos mantiene activos y receptivos. Por otra parte el hecho de invitar a nuestros invitados a bebida y picoteo no es más que el agradecimiento que tenemos hacia alguien que se ha molestado en no hacer planes con nadie más que con nosotros. Es decir, es como una cita de enamorados. Y toda persona sabe que hay que ser educado y buen anfitrión. Nosotros lo intentamos. De momento nadie se ha quejado. ¿Os apetece venir?