Un año más, los ComalcOOL despedimos el año juntos, con nuestros amigos y amigas, pero lo importante no es celebrar un fin de año, sino poder decir que lo celebramos juntos una vez más, rodeados de buena música en nuestra pequeña fiesta privada, en el sótano de una discoteca semi abandonada de los años 60, es como haber muerto y de repente encontrarte en el paraíso, ¿que más se puede pedir?… @Phanktom48 (Héctor, el teclista) y @TomaTomaFransus (François) fueron los encargados de poner música en la fiesta con sus herramientas favoritas, una mesa Hércules, un ordenador y el virtualDJ. Mientras sonaba el rock and roll (sí, ponemos rock and roll, funk, soul…) @Llantias (Miguel Ángel, el guitarra) no paraba de bailar y decirle cosas a las chicas, Cocoon (Alberto, el otro guitarra) llegó cuando el ambiente ya estaba caldeado y no tardó en abrazarnos a tod@s, hay que decir que en ese mismo momento Llantias sospechó de su sexualidad. Viçens (el batería) vestía impecablemente, con corbata y traje negro, parecía un Mod, o quizás un agente secreto, pero sea lo que sea, en todo caso su semblanza era Británica. Chippie (Iván, el bajista) parecía que había traído a dos de sus hermanos gemelos, porque miraras donde miraras, si habían chicas, siempre estaba él, por lo que la competencia entre él y Llantias cada vez era mayor.

Hubo un momento en el que Phanktom48 soltó los mandos de la mesita Hércules para ponerse a bailar como un descosido una canción de Alaska y los pegamoides, nunca llegamos a entender esa reacción, pero en ese momento no hay culpables, el alcohol ya cargaba con todas las culpas. No podréis imaginaros nunca lo que es ver a Phanktom48 bailar como si fuese un Robot, si Isaac Asimov levantara la cabeza, se enamoraría de él para toda la eternidad.

@TomaTomaFransus se encargó de la música, le había prometido a Llantias que bailarían juntos como los Zíngaros del desierto con Franco Battiato de fondo, mientras tanto Phanktom48 se desmelenaba (uno de los únicos que podían hacerlo debido a su mata de pelo, que todo hay que decirlo), Chippie seguía a lo suyo, tanto en la barra del bar como en la pista de baile, coronada por una bola de espejos que nos hipnotizaba a tod@s, más de una vez intentamos cogerla y pasar nuestras manos por encima, pensando en que nos desvelaría el futuro del año que acabábamos de estrenar, ni siquiera los Mayas fueron capaces de predecir lo que los ComalcOOL sí hicieron en esa noche, frente a esa bola mágica compuesta de pequeños cristales de espejo.

Según pasaban las horas, se auguraba lo peor, el cansancio de los bailes desenfrenados de Llantias corriendo de un lado al otro de la pista cual Mike Jagger de los 70, el apego de Chippie por sus amigas y por las amigas de su chica, las posturas de agente secreto de alto nivel con licencia para casi todo de Viçens también le paso factura, el “Yo Robot” de Phanktom48 que nos hizo ver claramente que Will Smith no hubiese sido capaz de cazarle ni de coña, la dicción casi de premio Nobel de literatura de Cocoon a la hora de narrar, mientras bailaba con su vodka rojo en la mano, los últimos capítulos vistos de el séquito, serie que acababa de descubrir gracias a Llantias y que a su vez descubrió gracias a @ajaume, hicieron que acabáramos todos tirados en un sofá de la entrada de la discoteca, en el que decidimos darle la bienvenida al 2012 con sosiego, serenidad y por qué no decirlo, con una buena dormida de la mona (la de pascua ya la narraremos más adelante).

Por cierto, los ComalcOOL no somos 6, ¿verdad?…

 

 

 

2 Respuestas en “La bola de cristales”

  1. François dice:

    po zí, los Comal Cool son 6; y pues no, al TomaTomaFransus (el mejor DJ que ha parido madre) le faltó bailar con el Llantias el E Gira Tutta la stanza de Franco Battiato, pero eso tiene arreglo.

  2. François dice:

    continuará / to be continued / Fortsetzung folgt / à suivre

Comentar