Por algo será.
A veces, el formar parte del mundo artístico te reporta momentos impagables llenos de gente agradecida, gente que comparte realmente tus inquietudes y experiencias que hay que guardar en la memoria de cada uno. Pero eso, sólo ocurre a veces. Lo cotidiano es bastante más terrible y desgarrador, hasta el punto de plantearte el enviarlo todo a tomar por saco por culpa de la ineptitud de personas que no ven más allá de lo que sus ojos alcanzan a ver. Ya puedes ensayar, estudiar música, escucharla y aprender de ella, puedes pasarte horas y días enteros aprendiendo a mezclar y a seleccionar música, darle vueltas obsesivamente al mismo riff de guitarra, solo de batería, lo que sea….siempre va a llegar esa
persona que te dirá una frase que te desalmará y tirará por tierra tus ilusiones. Esas personas no suelen tener mala fe -aunque en algunos casos es más que evidente-, su problema suele ser más de educación, objetivos en su triste vida, y una ausencia de felicidad que se empeñan en contagiarte sin tu permiso. A esa gente le importa poco o nada tu nombre, tu estilo, tu trabajo anterior o las ganas que le pongas a lo que haces. Para esas personas lo importante es lo que en ese instante les obsesiona, su momento. El querer ser guays, el demostrar quién manda y quién tiene la sartén por el mango. El encajar con sus amistades y poder fardar de su capacidad de ser socialmente querido o simplemente el querer aprovecharse del que está encima del escenario dándolo todo. Tendemos a creer que llamar la atención sobre los demás es la mejor opción para ser sociable y aceptado en nuestros círculos de amistades y aunque en ocasiones puede llegar a ser cierto, hay un límite que es fácilmente superable, y es el momento donde nuestros miedos, fobias y frustraciones salen del interior para volcarlas en los demás.
Es ahí donde si estás situado en un lugar visible y accesible, -un escenario, una cabina, etc…- eres carne de cañón. Da igual que sea antes, durante o después; siempre hay alguien dispuesto a volcar sus fracasos sobre el pobre pretendiente a artista. Lo peor no es eso, lo peor es tener la certeza de que eso no va a cambiar por más que nos cabreemos y nos demos de cabezazos al ver que nadie entiende nada de lo que hacemos. Es desolador, sí, pero también es el catalizador para generar la chispa necesaria para volver con más fuerza aún si cabe y seguir en nuestros trece. La humanidad es como un rock and roll; todos tienen el mismo patrón y ritmos similares, pero lo que te hace destacar es el feeling con el que aprendas a llevar a cabo tu vida y lo que puedas contar de ella. Y no hay nadie que se resista a bailarlo, por algo será.
Posteado por @phanktom48
Este video es una ficción cinematográfica, pero poco dista de la realidad.

jajajajaja! me quedo con lo último! “La humanidad es como un rock and roll; todos tienen el mismo patrón y ritmos similares, pero lo que te hace destacar es el feeling con el que aprendas a llevar a cabo tu vida y lo que puedas contar de ella. Y no hay nadie que se resista a bailarlo, por algo será.”
Chicos, hay que pasar de las críticas destructivas y quedarse únicamente con las constructivas. Las primeras son pura basura y no llevan más que a trabajar a disgusto y “capficats” (la única “traducción” posible que se me ocurre es: “sin dejar de pensar” pero pierde la esencia del vocablo catalán XD) en el qué dirán. Pasando de esas, chicos ;) Vosotros disfrutad con lo que hacéis y procurad que los demás también disfrutemos y punto. :P
@Dawn4Strings on Twitter
En la vida se aprenden muchas cosas, y otras muchas que pasan a nuestro alrededor nos marcan. Lo bueno de nuestras experiencias (tanto buenas como malas) es que te al final crean nuestra propia personalidad, al mismo tiempo que van construyendo nuestro camino en la vida (profesional y personal). De esas personas que mencionas lo que no tienen son varias cosas: optimismo, ilusión y mucho menos lo último, personalidad.
Si algo muy bueno posee Comal Cool (por lo poco o mucho que os conozco) es personalidad. Sois un grupo con carácter propio, que no os dejáis llevar por las tendencias musicales del momento (gracias a dios), que a cada letra le dais un sentido, que cada paso que dais tiene un por y para que. Es imposible que les gustéis a todo el mundo (ante la diversidad esta el gusto de elegir).
No sois un grupo que quiera “encajar” en cualquier sitio, ni a cualquier precio (ya que no siempre sois políticamente correctos…), pero eso es lo que nos gusta de Comal Cool a vuestros seguidores. Yo asisto a todos los conciertos que puedo, pero no por mayor o menor afinidad con vosotros solamente…sino porque me gustan vuestros sonidos, vuestras letras, vuestras novedades (una pasada los conciertos acústicos) y sobre todo vuestras ganas! A muchos de los grandes artistas ya les gustaría tener vuestras tablas y vuestras ganas (porque a muchos se les ha olvidado lo que es dar un concierto…). Y es en lo que os tenéis que mirar, no en la gente sin personalidad que no sabe lo que quiere para si mismo, como para entender lo que hacen los demás… Las cosas no salen bien a la primera: ni los conciertos, ni los discos… Pero de ahí se aprende a mejorar para la siguiente vez. No tenéis que dejaros influenciar por quien vosotros no queráis. SER LISTOS (que lo sois y mucho) y seguir deleitándonos con vuestra música.