Bueno, ya pasó. La fiebre por el Rock in Rio ya nos deja tranquilos hasta dentro de 9 meses cuando vuelvan a intentar convencernos de su valía de la cual yo discrepo enormemente. Un festival donde coexisten Rage Against The Machine y Hannah Montana no puede ser creíble y mucho menos necesario. Y en ese aspecto el Rock es el que sale perdiendo. Si de algo puede presumir el Rock and Roll es de mantener su status de movimiento social creíble y temido por los bienpensantes personajes del “mainstream” y con festivales como éste, corre el peligro de perder parte de su autenticidad. Progresivamente Rock in Rio ha ido degradándose hasta convertirse en un parque de atracciones itinerante donde

parece que el divertimento familiar es la base de su sustento. Que no significa que no esté bien, pero no para un festival donde en su nombre reza la palabra Rock. Habrá quien pensará que contratar a músicos de diferentes estilos es hacer universal la música, pero creo que en realidad el motivo es simplemente económico. Cuantos más diversos grupos podamos traer más seguidores podremos atraer. Es por el dinero, simplemente. ¿Qué pasaría si en un intento de hacer esa apertura a otras tendencias, el FIB empezara a traer a grupos de las radiofórmulas? Pues que perdería su identidad que le ha hecho ganarse un puesto entre los mejores festivales independientes de Europa y quizá del mundo.

Está claro que todo lo que se haga para la cultura es bien recibido en éste país, pero habría que ver qué precio pagamos por ello. Los medios de comunicación musicales en España se ven reducidos a una lucha desequilibrada donde las grandes corporaciones tienen todo el poder y ofrecen una pobre e intencionada visión de la música en éste país. No hay equilibrio suficiente como para llegar a un punto donde se pueda elegir de forma ecuánime qué tipo de música existe y poder hacerlo en igualdad de condiciones. La música comercial lo es no por que tenga que ser así, si no porque está sujeta a parámetros de rentabilidad propios de fábricas de producción en cadena. El nivel de riesgo que asumen muchas discográficas no pasa de ser el ofrecer más de lo mismo o como mucho intentar imitar a cualquier artista que en ese momento este en boga. Eso condiciona a muchos grupos que con la ilusión de lanzar sus carreras se meten en una espiral de la que difícilmente pueden salir victoriosos, a no ser que decidan dejarse llevar y actuar como marionetas al servicio de los ejecutivos.

Héctor Reina, miembro de ComalcOOL.

2 Respuestas en “Me Rio del Rock.”

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  2. Dawn4Strings dice:

    Clap, clap, clap, clap!
    Well done Reina!
    No podría estar más de acuerdo! Quién va a pagar una entrada de casi 200 euros para ver a dos grupos de rock que le gusten? collons, fes un festival de rock home! no de poti-poti! :P
    Por cierto, ya tienes la entrada para Iron Maiden? xD
    See yah brotha! ;)

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